martes, 26 de mayo de 2009

Redoble por Rancas

Nació como campamento minero a casi 4 400 msnm y así se quedó para siempre: contaminada, tóxica, doliente. Pero alrededor de Cerro de Pasco existieron siempre algunas comunidades campesinas, precarias y solitarias. Una de ellas es Rancas, que inspiró la novela Redoble por Rancas, de Manuel Scorza, gracias a un episodio singular: el levantamiento de los campesinos contra la minera Cerro de Pasco Corporation, para recuperar sus tierras, allá por 1962.
Según dicen, la Cerro de Pasco Corporation había ido quitándoles con los años cada vez más tierras a los campesinos, creándoles un cerco que impedía que su ganado pudiera pastorear adecuadamente. Cuando el ganado cruzaba el cerco, los capataces del otro lado impedían el regreso de las vacas, o cosas peores. Hasta que un día, en marzo o abril de ese año, cruzaron el cerco las vacas de Silveria Tufino Herrera, madre soltera de cuatro hijos que cuidaba las vacas de otras, pues no tenía ni tierras ni animales. Entonces un capataz la golpeó y ella, volviendo a su casa, se quejó ante su padre. La gota había derramado el vaso.
En asamblea comunitaria, los campesinos decidieron que ya habían soportado demasiados años, y que ya era hora de recuperar sus tierras. Se organizaron y, hacia finales de abril, llegaron a Huayllacancha (atravesando el cerco todos), donde un grupo de militares intentó pararlos, los campesinos expusieron sus razones, siguieron avanzando y comenzó la lucha entre los campesinos y el ejército (que protegía los intereses de la Cerro de Pasco Co.), finalmente, los militares mataron a Silveria Tufino y a otros dirigentes, algunos otros huyeron, y nadie recuperó sus tierras. Pero, para la historiografía local, recuperaron su dignidad, Manuel Scorza publicó Redoble por Rancas (en honor al hecho) y hasta hoy conmemoran, quizá con más emoción que la fiesta nacional, el 2 de mayo, el día de su revolución.